04 junio, 2012

Crisis en los niños de 2 a 3 años



Alrededor de los 2 años, el Sistema Nervioso del niño alcanza la madurez necesaria para acceder a nuevos aprendizajes, coordinar mejor sus movimientos,...pero su capacidad de detener la acción y su voluntad aún no. 

Le es más fácil comenzar una acción, que dejar de hacerla; ello hará que, en un momento dado, pueda coger rabietas y no sepa cómo salir de ellas, pueda pegar y/o morder, dar patadas,...
El control de su postura le permite ponerse de puntillas, intentar mantenerse sobre un pie, apilar en equilibrio más cubos que antes,...El movimiento es para él una necesidad, así como una fuente de placer.
Una nueva adquisición señalará un importante avance en la autonomía del niño, como resultado de su madurez. Se va a ir produciendo el control, diurno sobre todo, de los esfínteres y, alrededor de los 2 años y medio también nocturno.

Esta adquisición será aún frágil; cualquier cambio en el entorno del niño puede hacerle retroceder. En ese caso, se hará necesario ser muy comprensivo con él, no dramatizar más de la cuenta. En breve, volverá a recuperar dicho control.

Para que el niño vaya avanzando en su autonomía, habrá que asegurar que su curiosidad natural no se vea frenada, siempre y cuando no se ponga en peligro su seguridad ni la de los demás. Será esta curiosidad la que le impulsará a seguir aprendiendo.

En la medida de lo posible, no se dejará a su alcance objetos susceptibles de prohibírsele, por peligrosos o frágiles; si ello ocurre, será más conveniente distraer su interés hacia otro objeto antes que la prohibición.

El niño entra ahora en la llamada "fase del negativismo" o de oposición, en la que la actitud predominante va a ser de protesta o negación ante lo que se le dice o se pretende que haga.

Tanto puede aparecer de forma gradual, como bruscamente, transformando al niño de un día para otro. La cuestión más insignificante puede convertirse en el mayor de los conflictos; será difícil saber por dónde va a salir su oposición. Su afán por demostrar su independencia, le hará a veces hacer sólo cosas prohibidas.
El conocer la existencia de esta "crisis de los 3 años" hará su obstinación más llevadera y comprensible, y se podrá ser más tolerante; por lo menos debería de ser así.
Un enfrentamiento rígido y abierto a su oposición hará más difíciles las cosas y no le ayudará a superar esta fase; todos conocemos personas mayores que parecen estar aún en esta fase. 

Se favorecerá al máximo su autonomía.
Si entra en rabietas (pues pretenderá la satisfacción inmediata de sus deseos) , habrá que intentar mantener la calma, sin intentar razonarle , ni por supuesto pegarle, y dejar pasar el momento crítico sin ceder en el motivo que la ha generado (punto fundamental si no nos queremos ver metidos en un círculo desagradable).
Suelen ir dirigidas contra los padres; raras veces lo hará contra otros adultos ni contra niños de su edad. La crisis de los tres años es pasajera, pero no así los avances en autonomía y y afirmación de sí mismo del niño, que supondrán algo muy importante en su desarrollo.

El niño de esta edad, generalmente, juega solo o junto a otro niño, en paralelo. No sabe aún compartir sus juegos ni sus juguetes con otros niños. Durante el mismo, cambiará con frecuencia de una actividad a otra, aunque predominarán las llamadas "actividades motoras importantes" (correr, trepar, arrastrar,...)

En esta "edad mágica", el niño creerá todo lo que se dice. De ahí, que no debamos abusar de su credulidad: jamás le amenazaremos con la presencia de personajes malvados, ni con nuestro abandono o pérdida de nuestro afecto. El niño teme ser realmente abandonado. No debe utilizarse el miedo, para hacerle desistir de aquellas conductas "no convenientes".

En este período, existe entre los niños gran desigualdad respecto al lenguaje; la estimulación del medio marcará la diferencia, así como el nivel de inteligencia y de afectividad del niño.
A esta edad, el vocabulario aumenta considerablemente: se pasa de las 150 palabras (de los 2 años) a unas 1500 (a los 3 años), aproximadamente..

Podemos contribuir a enriquecer su lenguaje, hablándole, describiéndole las cosas que ve, lo que hace o ve hacer,...siempre pronunciando con claridad, respondiendo a sus preguntas (ésta es una edad preguntona).
Es importante procurar no anticiparse a sus deseos antes de que los exprese verbalmente: ello le llevará a ejercitarlo más.

El niño empezará a conocerse a sí mismo al final del 2º año; primero exteriormente, y luego interiormente. A los 2 años reconocerá a otras personas.
No debe olvidarse que los padres son los modelos a seguir por lo que hacen más que por lo que dicen. Asimismo, es conveniente favorecer el acercamiento del padre del mismo sexo al niño, para ir favoreciendo su identidad.

28 mayo, 2012

Blanquea tus dientes de forma casera

Si tus dientes están amarillentos o manchados y eso te causa complejos, vamos a darte algunas soluciones caseras para que puedas lucir una linda sonrisa.
Para tener dientes blancos es fundamental cepillarlos, como mínimo, 3 veces por día y utilizar hilo dental para quitar restos de alimentos que se depositan entre los dientes.
Es importante realizar la higiene bucal con paciencia cepillando bien cada diente para evitar que se forme la placa bacteriana, si no se tiene esta precaución la placa se va adhiriendo a los dientes y se transforma en sarro.

Debes saber también que el café y el cigarrillo producen manchas en los dientes difíciles de quitar, si no puedes evitar su cosumo al menos cepilla los dientes con más frecuencia.
A continuación te sugerimos unas viejas recetas caseras para blanquear los dientes, no se puede abusar de su utilización para no dañar el esmalte que los recubre.

* Cepillado con sal fina y limón.
En un recipiente pequeño (no metálico) se coloca una cucharadita de sal fina y se van agregando gotas de limón hasta formar una pasta.
Las cantidades en si no tienen importancia siempre y cuando haya la suficiente cantidad como para mojar el capillo varias veces.
Esta preparación tiene buenos resultados para quitar manchas en los dientes , se coloca en el cepillo y se procede cepillando cada diente, poniendo énfasis en los lugares con manchas o zonas más amarillentas.
La sal fina actúa como abrasivo y el ácido del limón actúa quitando las manchas.
Se debe tener cuidado de no friccionar las encías con esta pasta para no causar irritaciones.

* Cepillado con bicarbonato y limón
El bicarbonato es usado comunmente para blanquear los dientes y puede ser utilizado de varias maneras.
Como solución para dientes manchados indicamos que se utilice con limón, si los dientes están amarillentos puede ser utilizado solo y si lo que se desea es mantener los dientes blancos puede ser mezclado con la pasta dental normal y realizar el cepillado habitual con esta mezcla.

* Enjuagues con agua oxigenada
No más de tres veces por semana se puede utilizar el agua oxigenada de 10 volúmenes (no más alto porque quema) como enjuague bucal, reteniendola en los dientes por aproximadamente 30 segundos, luego se tira y no se enjuaga.
Es conveniente realizar este procedimiento luego de la última cepillada dental, antes de dormir.

* La pulpa de fresa
Se toma una fresa o frutilla y se aplasta con un tenedor hasta formar una pasta, luego se coloca sobre el cepillo y se procede a la limpieza de los dientes utilizandola en lugar del dentífrico común.
Advertencia: Reiteramos lo dicho anteriormente, los métodos caseros para blanquear dientes no pueden ser utilizados en forma frecuente ya que pueden desgastar el esmalte dental

¿Cómo evitar las separaciones precoces en las parejas?

 

 

Ser felices en el matrimonio no es un derecho ni algo que ocurre por arte de magia. Aquí algunas ideas que hay que tener en claro para que se vuelva realidad el “Y fueron felices para siempre”.
“El matrimonio es un encuentro de dos almas, un abrazo de dos historias, de dos presentes… No puede haber algo más lindo y grande que eso”, dice Mercedes Larraín, consejera matrimonial de la fundación Familia Unida. Sin embargo, hoy no se habla de ese lado del matrimonio, sino de lo negativo: la pérdida de libertad, la carga económica que son los hijos, lo difícil de conciliar el trabajo con la familia, etc. “Los recién casados deben estar conscientes de estos mensajes y hacerles frente. Deben luchar por descubrir lo luminoso del matrimonio, la riqueza infinita que significa unirse a otro para compartir la vida”, dice Mercedes.
Esta búsqueda de lo bello del matrimonio no puede acabarse una vez casados. Hombre y mujer deben ser conscientes de que el matrimonio no es la meta final del pololeo, sino un paso más en el proceso de crecimiento en conjunto, conocimiento y aceptación del otro.
Cortar el cordón umbilical
El matrimonio en cada época ha tenido sus “enemigos”. Hoy en día, también, y conocerlos es el primer paso para vencer. Uno, es la inmadurez con que se presentan muchos esposos al altar. Son personas que llegaron a la edad adulta sin haber conquistado el principal desafío de la adolescencia, que es independizarse afectiva y económicamente de los padres. Entonces, llegado el fin de semana, él o ella quiere estar todo el día en la casa de los papás o no puede tomar decisiones con las cuales sus padres no estén de acuerdo.
Al respecto, la consejera de Familia Unida da algunos consejos: recordar que en el matrimonio sólo bastan dos miradas, la del marido y de la mujer; hablar con esos padres y decirles de manera cariñosa, pero directa, que les permitan ser una pareja independiente; y no ser cómodos: muchas veces este seguir pegados a los papás se debe a un miedo a estar solos como matrimonio.

Que lo mío no atente contra lo nuestro
Otro “enemigo” es la visión equivocada de conceptos como la vida propia y el desarrollarse como persona. Es importante que cada uno tenga un proyecto personal, actividades independientes del otro que lo motiven. Pero esto jamás puede ir en contra del proyecto común o de la felicidad del otro cónyuge.
Entonces, el trabajo, los deportes, las juntas con los amigos…: hay que conversar cuánto y en qué momentos, llegar a acuerdos para que la vida propia de cada uno enriquezca el matrimonio y no lo ponga en riesgo. Estas conversaciones deben ser muy sinceras y confiando en que el otro va a saber entender.

En Familia Unida les tocan muchos casos donde la mujer o el marido se comportan de una manera determinada no por mala voluntad, sino porque nunca nadie les había dicho que las cosas podían ser de otro modo o que con esa actitud podían hacer sufrir a la persona que aman.
Con apertura deben también ir moldeando un proyecto común, que ojalá haya comenzado a delinearse en la época del noviazgo. ¿Qué se espera del matrimonio? ¿Qué tipo de padres se quiere llegar a ser? ¿Qué ambiente se buscará que exista dentro del hogar? ¿Qué espera cada uno del otro? Son respuestas que hay que conversar y que irán tejiendo un mundo de los dos. Esto es algo que debe hacerse de manera consciente, pues si no se corre el riesgo de seguir siendo dos solteros, pero bajo un mismo techo, que se encuentran como amantes, pero no como compañeros de vida. Marido y mujer deben verse a sí mismos como un equipo en el que los dos son titulares. Ninguno es suplente.

¡Paciencia!
Un tercer aspecto propio de los tiempos actuales que hay que saber controlar es el racionalismo y el culto a la instantaneidad. “Hoy vemos todo como causa y efecto. De esa manera tratamos de explicar lo que pasa y de controlar lo que viene. Pero en el matrimonio no todo es lineal y, pretender que lo sea, es negarse a lo natural, a lo espontáneo”, dice Mercedes Larraín.
El primer gran ejemplo de esto es que no por casarse se va a ser obligatoriamente feliz. Al llegar al altar no se conquista un pretendido derecho a la felicidad, sino el compromiso de hacer feliz al otro. Y si se logra ser feliz, lo más probable es que sea a través de un matrimonio muy distinto al planeado en la mente de cada uno de los esposos. Entonces, en vez de preocuparse de qué hacer para que todo salga bien, cada matrimonio debe enfocarse a encontrar su propia forma de amarse y de estar en este mundo. No hay felicidad posible si se piensa en el bien propio. El egoísmo y el amor son incompatibles. La vivencia de ese proceso es el que día a día les dará felicidad y la calma para esperar los resultados.

Saber que se puede
“Tienes que estar seguro de que tu matrimonio puede ser una aventura apasionante. Tienes que estar seguro de que tú y él, tú y ella, ¡así como sois!, podéis vivirla (…) ¿Qué va a poder contigo el ambiente si te decides a dar tu propio estilo allí donde te encuentras?”, dice el orientador Antonio Vázquez al comienzo de su libro “Matrimonio para un tiempo nuevo”.
Mercedes Larraín piensa en la misma línea: para ella, quien quiera tener un matrimonio feliz, lo tendrá. Y asegura que, a pesar del culto a lo desechable que ronda en la sociedad, el ser humano sigue siendo el mismo y, como siempre, tiende a la belleza, la bondad y la verdad. Más aún: el verdadero amor quiere ser eterno. “El mundo está lleno de cosas feas y uno se acostumbra a eso. Pero cuando vemos una flor, nos emocionamos y sabemos distinguir su belleza. Lo mismo pasa con el matrimonio. Encontrar a un compañero de vida y estar con él para siempre es una ilusión que el hombre lleva impresa en su corazón”, asegura Mercedes.

Foccus: los temas que hay que conversar antes de
¿Cómo hacer feliz a alguien que no se conoce? La respuesta es obvia: IMPOSIBLE. Para ayudar a los matrimonios en esta tarea hace unos años se creó en Estados Unidos el cuestionario FOCCUS, Facilitating Open Couple Communication, Understanding and Study. Son 156 preguntas que cada novio responde por separado. Los resultados se analizan con la ayuda de una persona capacitada que los ayudará a distinguir posibles conflictos y soluciones.
FOCCUS en ningún caso es un predictor del éxito o fracaso del matrimonio. Sólo propicia una instancia donde se conversen temas que debieran haberse tratado de forma natural. Por ejemplo: Metas de la vida matrimonial Intereses y amistades Cómo resolver problemas Religión y valores Administración de finanzas.

Manos a la obra

Sabiendo que se puede tener un matrimonio feliz, algunos consejos:

  • ¿Mi cónyuge es feliz? Hacerse esta pregunta permite recordar que el foco está en el otro y ayuda a reconocer a tiempo los aspectos en que puede mejorar la relación.
  • No angustiarse ni paralizarse cuando hay problemas, sino buscar las herramientas que todo matrimonio posee para resolverlos.
  • Es clave “hacerse querible”, es decir, facilitar al otro para que te pueda querer más y mejor.
  • Vivir el matrimonio de forma asertiva y no a la defensiva. Las mujeres, sobre todo, tienden a desconfiar o a dar segundas lecturas melodramáticas. Es necesario ser sincero sin atacar al otro y sin miedo.
  • A mayor confianza en el matrimonio, mayor debe ser el respeto y la valoración de la entrega del otro. Para eso hay que renovar cada día la elección del otro como la persona más importante del mundo.
  • No sentirse culpable por no gustar de TODAS las características del otro.
  • Usar la inteligencia no sólo en el trabajo, sino también en la casa. Con ella se distingue lo malo de lo bueno, la manera correcta de actuar.
  • Cada uno debe intentar sacar lo mejor del otro, pero respetando su esencia y su derecho a ser él mismo.
Vía: Hacer Familia

 

26 mayo, 2012

Cuándo y cómo quitar los pañales

 

 

 

Muchas veces se habla de «aprendizaje del control de esfínteres » y eso deja a los padres vagamente intranquilos.

Porqué, aparentemente, un aprendizaje requiere una enseñanza. ¿Quién y cómo ha de enseñar al niño a controlar sus esfínteres, sea eso lo que sea? Pues no, aprender a no hacerse pipí encima, lo mismo que aprender a caminar, a sentarse o a hablar, son cosas que no requieren estudio ni enseñanza.
Existen niños de diez años y también adultos que no saben leer o que no tocan el piano porque nadie les enseñó. Los padres tienen que hacer algo (enseñar a su hijo o buscarle un profesor o una escuela) si quieren que aprenda esa y muchas otras cosas. Pero no hay niños de diez años que no sepan caminar, sentarse o hablar, o que se hagan pipí encima (despiertos).

Todos los niños sanos (y buena parte de los enfermos) controlan perfectamente el pipí (de día) y la caca a los cuatro años o bastante antes. Por lo tanto, la pregunta no es «¿qué tengo que hacer para que mi hijo aprenda a usar el retrete?», pues haga usted lo que haga, tanto si lo hace todo «bien» como si lo hace todo «mal», o incluso aunque no haga nada de nada, su hijo aprenderá. La pregunta es «¿qué puedo hacer para que mi hijo no sufra mientras aprende a usar el retrete?» Y la respuesta es «más vale que no haga nada». O que haga lo menos posible.

Cuando los padres hacen algo, cuando sientan al niño a ciertas horas en el orinal, cuando le obligan a estar sentado hasta que hace algo, cuando le riñen si se lo hace encima, a la larga el niño aprenderá también a ir al retrete, pero será desgraciado en el proceso (y sus padres también). En casos extremos, es probable que ciertas «enseñanzas» desafortunadas pue-dan retrasar el aprendizaje o producir en el niño un rechazo a defecar que se convertirá en estreñimiento.

Pero si no le quitamos nunca el pañal, ¿cómo aprenderá? ¿No seguirá llevando pañal toda la vida? Lo dudo. No conozco a nadie que haya hecho la prueba; pero sospecho que, incluso si los padres no tomasen nunca la iniciativa, todos los niños acabarían por arrancarse el pañal ellos mismos.
Nadie va con pañal por la calle a los quince años. Pero el caso es que los pañales cuestan dinero y cambiarlos cuesta un esfuerzo, y casi todos los padres hacen, antes o después, un esfuerzo para quitar el pañal a sus hijos. En principio, eso no debería traer ningún problema.
El pañal es algo totalmente artificial, un invento relativamente reciente que no busca la comodidad del niño, sino la de sus padres. Los niños no necesitan pañal. Muchos padres le quitan a su hijo el pañal en verano y que sea lo que Dios quiera. Incluso antes del año, cuando saben que es imposible que el bebé controle el pipí y la caca de forma voluntaria. Para hacerlo, por supuesto, es conveniente no tener alfombras ni moquetas en casa, y es necesario estar dispuesto a fregar cualquier rincón en cualquier momento, sin el menor reproche.
Así se ahorra el niño algunas escoceduras por el calor y los padres mucho dinero en pañales. Al final del verano, si (como era de esperar) el niño se lo sigue haciendo todo encima, se le vuelve a poner el pañal y tan contentos. En el primer verano después de los dos años, cuando de verdad hay alguna esperanza de cambio, los padres pueden explicarle al niño lo que se espera de él: «Cuando tengas ganas de hacer pipí o caca, avisa. » Pero, por supuesto, no se harán pesados preguntando cada media hora (basta con que lo expliquen una vez en junio o, como mucho, cada quince días), ni lo sentarán en el orinal cuando no lo ha pedido, ni le reñirán o criticarán ni se burlarán de él por los escapes o por las falsas alarmas, ni mostrarán impaciencia.

Puede ser útil preguntarle si prefiere usar el retrete, como papá y mamá, o un orinal (y que elija el que más le gusta) o un adaptador para el retrete.

Mientras no haya un mínimo control, es prudente ponerle el pañal para salir a la calle. Algunos niños logran el control en este verano, otros en el siguiente. Algunos, por supuesto, alcanzan la madurez entre medias y piden que se les quite el pañal en invierno («¿Estás seguro?» «Sí. » «Bueno, vamos a hacer la prueba. ») Quitar el pañal, decíamos, no habría de traer ningún problema, pero a veces lo trae. Incluso sin obligarles, sin reñirles, sin ponerse pesado y sin hacer comentarios ofensivos, algunos niños se niegan a que les quiten el pañal.

Están tan acostumbrados a llevarlo, que no se imaginan la vida sin él. Explíquele a su hijo que no importa que se haga pipí o caca en cualquier sitio, que no se va a enfadar. Pero si a pesar de todo le pide un pañal, póngaselo sin rechistar. Al fin y al cabo, la idea no fue suya; fueron sus padres los que decidieron ponerle pañal cuando nació y no es culpa del pobre chico si se ha acostumbrado.

Es posible que un niño que al año y medio se dejó quitar el pañal, se niegue a los dos años y medio. No insista, no atosigue, simplemente dígale: «Bueno, cuando quieras que te lo quite, avisa», y ya está. Algunos niños están contentos de ir sin pañal, pero se sienten incapaces de usar el orinal. Notan que van a hacer algo, avisan, pero no quieren sentarse en ningún sitio. Quieren el pañal. A veces, durante una temporada, hay que ponerles un pañal cada vez que han de hacer pipí o caca. A algunos, que juegan desnudos en la playa, hay que ponerles un pañal para que hagan pipí. No se asombre, no se queje, no se ría. Póngale el pañal sin discutir, que ya falta bien poco.

Algunos niños, más tímidos, no se atreven a pedir el pañal, pero tampoco a usar el orinal, e intentan retenerse lo más posible. Algunos llegan a sufrir estreñimiento. Si observa que su hijo deja de hacer caca cuando le quitan el pañal, pruebe a ponérselo otra vez (incluso si no lo ha pedido). No es malo volver a usar el pañal después de unos días o meses sin él. No es un paso atrás ni un retroceso, ni le hace ningún daño al niño. A no ser, claro, que él se niegue. Nos vamos ahora al otro extremo, al del niño que no es capaz de controlarse, pero insiste en que le quiten el pañal o en que no se lo vuelvan a poner si se lo habían quitado en verano.

Como siempre, es importante hablar con el niño y ser respetuoso. Si sólo hay fallos ocasionales, es mejor hacerle caso. Si el control es nulo, tal vez pueda convencerle de que se lo deje poner. Pero si se niega en redondo, si llora para que no le pongan el pañal, si lo vive como un fracaso o una humillación, es mejor también hacerle caso, tal vez intentar llegar a una solución de compromiso («puedes ir sin pañal por casa, pero si salimos a pasear te lo has de poner»).

A veces hay que renunciar a salir de casa durante unas semanas para no tener un drama, lo que no deja de ser una lata. Por eso es importante no ponerse pesados con el asunto, no lanzar indirectas y puyas, que nadie le vaya diciendo al pobre niño «qué vergüenza, tan mayor y con pañales», «a ver si aprendes a ir al retrete de una vez», «si te lo vuelves a hacer encima, te tendré que poner pañales como a una niña pequeña» y otras lindezas. Nunca hay que hablar así a un niño, ni en este tema ni en otros. Todos los niños normales saben controlarse de día, sin necesidad de enseñarles nada.

Si su hijo se sigue haciendo caca o pipí encima después de los cuatro años (salvo algún accidente muy de tarde en tarde con el pipí), consulte al pediatra. Cuando hay problemas, con frecuencia son de origen psicológico (a veces debido precisamente a intentos de «enseñarles» a usar el orinal por las malas y otras veces, manifestación de otros conflictos o de celos). En algunos casos, la defecación involuntaria (encopresis) es consecuencia del estreñimiento: se forma una bola que irrita la mucosa rectal y produce una falsa diarrea. El niño no lo hace a propósito, y las burlas y castigos no harán más que empeorar el problema. Pero las noches son muy distintas.

Aunque muchos niños pueden dormir secos a los tres años, otros muchos se hacen pipí en la cama (enuresis nocturna) hasta la adolescencia o incluso toda la vida. Durante la Primera Guerra Mundial, el 1 por ciento de los reclutas norteamericanos fue declarado no apto para el servicio por enuresis. La enuresis nocturna casi nunca tiene causa orgánica o psicológica, sino que depende de la maduración neurológica y de las características genéticas (va por familias). Algunos niños consiguen no hacerse pipí en un día especial (por ejemplo, en casa de un amigo), a costa de pasar la noche prácticamente en vela. Por supuesto, no pueden hacerlo muchos días seguidos.

Por desgracia, algunos padres no comprenden el enorme esfuerzo que han hecho y se lo echan en cara («en casa de Pablo bien que espabilaste, pero aquí no te preocupas, claro, como estoy yo para lavar sábanas»). Este tipo de comentarios, además de cruel, es falso.
Hace poco, una madre comentaba en un foro de Internet que su hija de siete años se hacía pis en la cama. Otra madre le contestaba así:

Yo estuve haciéndome pis hasta los dieciséis años, y peor que me sentía y más acomplejada que nadie… Me tiraba las noches en vela para no mojar la cama, y en cinco minutos que el sueño  me rendía, me hacía pis; estaba desde el medio día sin beber nada, era horrible, y seguía haciéndome pis; me levantaba por la noche a lavar mis sábanas para que no se enteraran… No la regañes, no la responsabilices, es una enfermedad, de pronto un día dejé de hacérmelo. Mi hijo mayor se hizo pis hasta los trece años… 

Quisiera explicar aquí una anécdota, en homenaje a un gran pediatra japonés, el Dr. Itsuro Yamanouchi, de Okayama. Visité su hospital en 1988, y me fascinó aquel sabio humilde que seguía atendiendo consultas externas de pediatría a pesar de ser director de un gran hospital. Le acompañé una tarde en su consulta, y él me explicaba en inglés lo que ocurría. —Este niño tiene seis años, y se hace pipí en la cama. Le he explicado a la madre que eso es normal, que no hay que hacer nada, y que yo me hice pipí hasta los siete años. —¡Qué casualidad! —respondí en mi inglés vacilante—. Yo también me hice pipí hasta los siete años. El Dr. Yamanouchi se apresuró (para mi sorpresa) a traducir mis palabras, y la madre me miró con más sorpresa aún y se deshizo en reverencias y agradecimientos. Un rato después, otra madre, mientras escuchaba las palabras del médico, me miró también con asombro y me hizo otra reverencia. —Este niño de diez años también se hace pipí en la cama. Le he explicado a la madre que yo me hice pipí hasta los once años, y tú hasta los siete. —Pero… ¿no me dijo usted que también se había hecho hasta los siete? —Bueno —sonrió el Dr. Yamanouchi—, yo siempre les digo un año más.

Carlos Gonzalez

Extraído de su libro “Bésame Mucho”

 

25 mayo, 2012



No, no, no, no, no!


Ya no sé quien dice más “NO” en la casa, si mi bebé o yo. Él lo hace porque a su edad está descubriendo que es capaz de expresar sus deseos y busca imponer su voluntad. Yo lo hago porque no quiero que saque la tierra de las macetas, se suba en un mueble, o se resbale por correr sin zapatos, etc.
Es un estire y encoje todo el día. A veces me parece que son demasiadas las veces que le niego la posibilidad de hacer cosas. Está en una etapa de aprendizaje y descubrimiento que no quiero detener pero también en un momento en el que necesita que le den pautas y que sepa quién tiene el control.
Hace unos meses todo parecía más sencillo en ese sentido, pero ahora se nota su frustración al no poder poner en práctica lo que planea.
Para peores, está la típica reunión con tus amigas donde les has hablado de lo maravilloso y bien portado que es tu bebé, y de repente… el berrinche del siglo. No sabes a dónde meterte. Aunque lo hace esperanzado de conseguir lo que desea y no necesariamente para molestarme.
Ya he notado que si su frustración llega a afectarme, no solo puede que la rabieta dure más tiempo sino que, al final, él consiga lo que desea dándole un mensaje equivocado. En cambio, cuando se da cuenta que por más escándalo permanezco tranquila, el asunto se acaba rápido.
Una constante que tenemos es el tema de recoger lo que lanza al piso. Hay de dos tipos: las cosas que se lanzan para jugar y pasar el rato y las que por un berrinche tira enojado. Esas últimas sí le pido que las recoja de inmediato y me planto decidida hasta que lo hace. Al principio su reacción es un “no” “no” “no”, luego quiere irse del lugar, e incluso llora porque no quiere hacer lo que le pido. Las primeras veces pensé que tal vez era demasiado lo que estaba esperando de él o incluso que no me entendía mi solicitud, pero luego me di cuenta que sabe perfectamente de qué le hablo y por qué se lo estoy pidiendo. Después de muchas veces, ya las cóleras por recoger las cosas casi han desaparecido y en cuanto se lo pido se agacha y  me las da.
Hace un tiempo escuché a un sacerdote hacer una declamación que me pareció muy acertada. Re-fraseando él decía algo como: “ya dejen de preocuparse por qué mundo le van a dejar a sus niños y comiencen a preocuparse por qué niños le van a dejar a este mundo”.
Sinceramente creo que mi bebé está creciendo, absorbiendo y aprendiendo lo que yo decida, y si las reglas no están claras desde ahora, me da más miedo pensar que luego sea demasiado tarde.
Así que mi “no” “no” “no”, puede que no sea lo peor del mundo y su “no” “no” “no” seguro tendré que oírlo por mucho más tiempo. Lo más sano será hacernos ambos de la idea. 

24 mayo, 2012


La depresión también afecta a los niños


 La depresión que antes sólo se diagnosticaba en personas adultas, está cada día haciendo sufrir también a los niños. Ya no son sólo los adultos los que se deprimen. La depresión infantil, puede surgir a causa de “cambios importantes y estrés”, como resultado de la pérdida de los padres, un divorcio, o problemas familiares, etc.

Aproximadamente el 5% de los niños de la población en general padecen de depresión en algún momento. Los niños que viven con mucha tensión, que han experimentado una pérdida o que tienen desórdenes de la atención o de la conducta, o discapacidades en el aprendizaje, o aún problemas de salud mental, corren mayor riesgo de sufrir depresión.

¿Mi hijo tiene depresión?
Seguro que en algún momento de la infancia de su hijo, alguna madre se ha preguntado eso. Lo primero que hay que decir es que cada niño es único en su forma de ser. Hay que conocer muy bien al niño y saber lo que es realmente normal en su comportamiento.
No hay que apresurarse a sacar conclusiones o diagnósticos, sin embargo los padres y profesores deben estar atentos cuando alguno de sus niños presente las siguientes características:

- Está continuamente triste, llorando con más facilidad
- Pierde el interés por los juegos preferidos y por la escuela
- Se aleja de sus amigos y de la familia
- Presenta una comunicación pobre
- Se aburre y se cansa con facilidad
- Presenta menos energía o concentración
- Se queda irritable o demasiado sensible frente a pequeñas frustraciones, montando rabietas o berrinches con más facilidad
- Se le nota extremamente sensible hacia el rechazo y el fracaso
- Expresa baja autoestima, depreciándose a ellos mismos
- Elige “finales tristes” para sus cuentos y representaciones
- Se comporta de una manera agresiva
- Se queja constantemente de dolores tales como de cabeza o de estómago
- Duerme demasiado o muy poco
- Come demasiado o muy poco
- Sufre una regresión, hablando como un bebé u orinándose en la cama
- Habla de suicidio
- Habla de escaparse de la casa

La depresión también afecta a los bebés 

Con niños de hasta tres años, las señales para iniciar a sacar conclusiones empiezan cuando estos niños parecen tristes o decaídos aún cuando se les está consolando. Pueden, incluso, que se peguen desesperadamente a quien se ocupa de ellos o que dejen de comunicarse.

La depresión en esos niños está casi siempre ligada al cambio o pérdida de la persona responsable de su cuidado, o cuando quien les cuida no es capaz de responder a sus necesidades.
La depresión en los bebé se ve reflejada en su estado anímico; lo que no quiere decir que el bebé llora porque está triste, sino que da la impresión de que está apático y sin ninguna iniciativa.
En cuanto a las señales que manifiesta un bebé, está el hecho que no rechace los brazos de un desconocido, esto significa que algo pasa ya que lo normal es que el bebé tenga angustia por la separación de su madre y se ponga a llorar. Otra señal se muestra cuando el niño no siente deseos de llamar la atención, ya que a esta edad lo normal es que el bebé quiera atraer la atención de las personas que lo rodean.
Las consecuencias que puede traer la presencia de un cuadro depresivo en un bebé son varias. Puede producir cierto retraso en el desarrollo como el inicio de la marcha más tarde de lo normal, el inicio del habla, tener problemas de sueño, somatizaciones frecuentes, enfermedades de tipo infecto-contagioso debido a una disminución de las defensas biológicas que permanecen más allá de todo cuidado, alteraciones en la alimentación que mantienen al bebé en un estado de decaimiento.
Si has notado que el comportamiento de tu pequeño se identifica con algunas de estas características, es aconsejable que le prestes atención, y si crees que definitivamente encaja en ellas, lo ideal es que visites a un especialista infantil.

23 mayo, 2012

10 cosas que diariamente ponen en riesgo la seguridad de nuestros niños

 

 

Como padres siempre estamos pendientes de que nuestros hijos no sufran ningún daño, pero hay muchas cosas en casa que ponen en riesgo la seguridad de nuestros niños y probablemente los padres no nos hemos dado cuenta. Revisa la lista a continuación que padres han aportado poco a poco y chequea cómo en casa nos enfrentamos a estos peligros constantes.

1. Gabinetes de cocina

Peligro: cuando nuestros bebés comienzan a gatear y caminar descubren un mundo completamente nuevo, tienen a su acceso y a su alcance muchas cosas que antes no lograban imaginar, los gabinetes y gavetas de cocina, así como la lavadora de platos y la gaveta inferior de algunas estufas, son una amenaza constante, no porque te quiebren algunos utensilios de loza, sino más bien porque objetos afilados como cuchillos y punzantes como tenedores pueden quedar al alcance de sus manos, así como las pesadas ollas y sartenes.

Solución: cuando veas que tu bebé ya puede abrir gavetas y puertas de los gabinetes de cocina, procura ponerles seguro infantil, estos los venden en las tiendas de accesorios para bebés. También procura tener los objetos punzocortantes en la áreas más altas de las gavetas de cocina.

2. Globos de látex

Peligro: se ha registrado que desde 1973, más de 110 niños en Estados Unidos se han asfixiado al masticar o al inflar globos de látex. “Los globos de látex son una de las peores cosas con que ahogarse, ya que pueden adherirse a la garganta de un niño y bloquear por completo la respiración”, explica Mariann Manno, MD, profesor asociado de pediatría clínica y medicina de urgencia en la Universidad de Massachusetts, en Worcester .

Solución: en caso que vayas a usar o a exponer a tu niño a jugar con globos de látex, supervísalo constantemente, no le permitas que mastique o muerda el globo. Si vas a darle un globo porque está en una fiesta o en una feria, asegúrate de darle uno de látex a partir de los 8 años en adelante, y hazle saber  el peligro. Y si es menor, procura darle un globo Mylar o “metálico”, que son más seguros. Si en caso han reventado globos cerca de tu hijo, procura inmediatamente tirar las partes que quedan a la basura.

3. La estufa y el horno

Peligro: cuando tu niño esté en la cocina no lo pierdas de vista ni un segundo, puede trepar la puerta del horno y tratar de alcanzar lo que hay sobre él. Los niños han sido gravemente heridos cuando vuelca una estufa y son rociados con una olla de agua hirviendo, sufriendo así quemaduras de tercer grado.

Solución: asegúrate que la estufa esté correctamente instalada para que no tenga riesgo de volcarse, de hecho, los fabricantes están obligados a proporcionar estos soportes anti vuelco después de 1991. Mantén la puerta del horno cerrada cuando no utilices el horno, y nunca permitas que tu hijo se apoye ni se suba en ella.

4. Ropa de cama

Peligro: ten cuidado cuando elijas la ropa de cama de tu bebé, muchas veces  pueden verse lindos pero los edredones suaves y esponjosos, y los protectores para la cuna muy acolchonados y gruesos pueden hacer una cuna acogedora, pero puede enrollarse alrededor de la cara de tu bebé con el riesgo de sofocarlo.

Solución: evita colocar en la cuna muchas almohadas, cojines, edredones y cobertores gruesos, así como juguetes blandos hasta que tenga por lo menos un año de edad. Manténlo caliente con una frazada ligera.

5. Accesorios y centros de entretenimiento para bebés

Peligro: los juguetes y equipos de entretención para bebé (gimnasio, columpio, silla de comer, pack and play; van deteriorándose al punto de perder piezas, algunos de estos productos no cumplen con las normas de seguridad actuales, por lo que muchos niños se caen o se sueltan  terminando lastimados.

Solución: inspecciona en los manuales el peso sugerido por los mismos, el tiempo de vida, y si es de segunda mano qué tanto ha sido usado como para resistir mucho tiempo más. Verifica cadenas, correas, cuerdas y si son más cortas de 7 pulgadas. Visita cpsc.gov para confirmar el elemento cumple con los estándares de seguridad actuales. No dejes que los niños jueguen con el metal de décadas de antigüedad o los juguetes pintados en los equipos de entretención, que pueden contener plomo venenoso.

6. Asientos y bañeras para el baño de tu bebé

Peligro: las bañeras y asientos son una constante amenaza si estos no son correctamente colocados, ya que pueden ocasionar que nuestros bebés se ahoguen. Nunca dejes en la tina solo a tu bebé por ningún motivo ya que puede volcarse hacia la tina, deslizarse y quedar atrapado bajo el agua.  En Estados Unidos entre 1983 y 2003, 106 bebés se ahogaron porque estaban abandonados en su bañera dentro de la tina.

Solución: manténte siempre al alcance de la mano de tu bebé en la bañera, fija correctamente la bañera a la tina o ducha donde lo estés bañando.

7. Productos de limpieza e higiene personal

Peligro: los productos de limpieza e higiene personal son una constante amenaza para los niños, pueden parecer atractivos por los llamativos envases pero pueden ser tóxicos y hasta mortales en caso de ingestión. Algunos productos para bebé contienen hidrocarburos líquidos, que pueden causar una enfermedad grave similar a la neumonía, daño pulmonar irreversible, e incluso la muerte si el niño aspira el contenido en sus pulmones. El detergente de cocina y ropa puede irritar la piel del niño y los ojos y puede quemar el revestimiento de la boca y el esófago por ingestión. “Es muy corrosivo y peligroso”, advierte a los padres el asesor Ari Brown, MD, autor del Bebé 411: respuestas claras y consejos inteligentes para su bebé el primer año.

Solución: La CPSC requiere un embalaje a prueba de niños para los productos que contienen hidrocarburos. Lee las etiquetas y almacena todos los productos fuera del alcance de tu hijo, incluso si están en envases a prueba de niños.

8. El perro de la familia

Peligro: cerca de 100.000 niños menores de 10 años de edad son tratados en salas de emergencia cada año por lesiones relacionadas a mordeduras de perros, según la CDCP. La mayoría de los ataques ocurren por el perro de la familia o de algún vecino. También el alimento para mascotas y sus juguetes pueden ser riesgo de asfixia.

Solución: nunca dejes a los niños solos con un perro. Tener perros esterilizados o castrados pueden reducir las tendencias agresivas. Enséñale a los niños a ser amables con los perros, y que nunca molesten a un perro que está comiendo, durmiendo o cuidando de sus cachorros. Quita todos los alimentos de perro que se encuentran al alcance de los niños cuando tu mascota termine de comer, no porque sea tóxico sino porque puede asfixiarse con un pedazo del mismo.

9. Ventanas eléctricas en los autos y toma corrientes eléctrico

Peligro: las ventanas de los autos son la causa de que cientos de niños pierdan sus dedos o extremidades al ser mascados con esto. Si los niños ponen su cabeza o la mano por la ventana, y por accidente se apoyan en el botón de cerrado, la ventana puede ser cerrada en ellos. En el caso de los toma corrientes, es muy común que los niños intenten introducir sus dedos u objetos en el mismo provocando una fuerte descarga eléctrica e incluso quemaduras graves.
Solución: usa la función de “bloqueo de ventanas” para que los niños no pueden operar las ventanas eléctricas. Y en el caso de los toma corrientes busca en las tiendas de accesorios para niños unas espigas plásticas que tapan la entrada al toma corriente, de modo que no se sentirá atraído por hacerlo.

10. Carteras, bolsas y monederos

Peligro: cualquier bolsa de cosméticos, una mochila o maleta que alguien pone en tu casa puede contener elementos que podrían envenenar, estrangular o lesionar a los niños, como los medicamentos, el dinero, caramelos, lapiceros, ganchos o imperdibles, tijeras de uñas, etc. “Sólo le toma un segundo a un niño pequeño para entrar en algo que es nuevo mientras los adultos están ocupados hablando”, dice Bridget Clementi, gerente de prevención de lesiones en el Hospital de Niños de Wisconsin, en Milwaukee.

Solución: cuando los amigos y visitas lleguen a casa, pídeles que coloquen sus carteras y equipaje en un armario o habitación donde el niños no puedan acceder a ellos.


Fuente: Parents. Copyright © 2009 Meredith Corporation.

 






Las 6 estrategias de las madres solteras

 

 

Es normal que las madres solteras se sientan agobiadas, abrumadas, estresadas y preocupadas por criar a uno hijo solas, pues la realidad a la que muchas se enfrentan es a pagar cuentas, educación, trabajar, buscar un hogar y alimentar a un hijo solas.
El ser madre soltera es un trabajo difícil, exigente, agotador, pero a la vez gratificante cuando se ve hacia atrás y visualizas el camino recorrido que has logrado cruzar de la mano de tu pequeño.

1. Forma o busca un grupo de apoyo
Busca algún tipo de comunidad que te sirva de apoyo o respaldo, hemos sugerido aquellas que encuentras en blogs, en grupos de oración en iglesias, amistades, familia o grupos de apoyo en hospitales.
Por muy fuerte que te sientas, ser madre soltera es un tarea dura, por lo que necesitas tener el apoyo de terceras personas para que no se te venga el mundo encima. Habrán días en que no te sentirás la mejor madre puesto que la ausencia de la pareja te hará sentir mal en algunos momentos; y es en estos cuando debes buscar ayuda y apoyo en este tipo de grupos.

2. Pide ayuda
Para las madres solteras es difícil pedir ayuda por diversas circunstancias, o incluso admitir que necesitan ayuda. Debes validar tus sentimientos como el de cualquier otra mamá y reconocer que al igual a ellas tú tienes también momentos en los cuales necesitas descansar de las tareas del hogar y la crianza de tu hijo. Trata de ser específica en pedir ayuda, porque muchas personas a veces tratan de ayudar pero no saben qué es lo que necesitas concretamente. Evita tener pensamientos en lo que te sientes que eres una carga para otras personas, habla con las personas allegadas y expone tu caso, siempre guardando la responsabilidad de tus actos al momento de decidir darte un tiempo.

3. Revisa tus prioridades
Las madres solteras deben ser realistas sobre lo que pueden y no pueden hacer, y no caer en la trampa del rol de las súper mujeres que pueden hacer todo. No tienen que sentir que deben complacer en todo por ser padre y madre al mismo tiempo, por estar atravesando una separación o un divorcio. Busca alternativas de acuerdo a tus prioridades y se consciente que no puede hacerse todo bien hecho al mismo tiempo, por ello habrán momentos en que habrán cosas que requieran menos de tu tiempo que otras, ya sea las tareas del hogar y el trabajo en comparación al tiempo que le dediques a tu pequeño.

4. Deja atrás el sentimiento de culpabilidad
No importa la razón por la cuál eres madre soltera, las madres solteras por el simple hecho de serlo comienzan a tener sentimientos de culpabilidad al no tener suficiente dinero y tiempo de atención al bebé, sienten que trabajan demasiado o muy poco, piensan que deben traer un hermano al mundo para el pequeño, una figura paterna y piensan que son autoras de un hogar disfuncional.
Mejor concéntrate en lo bueno que tiene tu núcleo familiar y no en lo malo o lo que le falta por ser perfecto. Pregúntate por ejemplo si estás queriendo y cuidando lo suficiente a tu hijo, que esto es lo que realmente vale la pena; si tu hogar es cálido, acogedor y feliz para ambos. Estas cosas no materiales son más importantes que el resto.

5. Plantea nuevas metas de vida
Si compartes la custodia de tu hijo con tu ex-esposo o pareja, puede que resulte difícil construir una rutina diaria para tus hijos en familia, por lo que puede que te quede algo de tiempo libre cuando tu hijo esté con su padre compartiendo ambos de su tiempo. Plantéate retomar los estudios o leer buenos libros, perder peso y hacer ejercicio, comienza una nueva relación o cultiva tus buenas amistades, procura salir a despejarte, escucha música, escribe un diario, o reflexiona diariamente a solas, así como puedes buscar ayuda profesional si lo necesites.

6. Haz las paces con el pasado
Trata de hacer una vida familiar armoniosa, deja los sentimientos amargos del pasado, o deja por un lado los resentimientos hacia tu ex. Recuerda que tus hijos perciben todo lo que puedas sentir, ellos verán en tu rostro el reflejo de la amargura si en caso la sientes en tu corazón. Tus actitudes tienen un impacto sobre tus hijos, así que trata de ser positiva ante la vida. Tus hijos son una gran inspiración para seguir adelante, más no un recuerdo de lo que pudo haber sido tu pasado, por lo que te animamos a seguir adelante, tratar de hacer una historia nueva acerca de tu vida.
Referencia vía: American Baby Magazine

22 mayo, 2012

Mamá a la moda en 5 minutos

 

 

Salir de casa como una mujer arreglada y presentable puede llegar a ser todo un reto cuando se es mamá. Llevar prisa es ya un estado natural y hacer las cosas “a la carrera” es nuestra forma normal y habitual de realizarlas. Salir a la calle es una misión de alto riesgo, y más si se trata de salir estilosas y bonitas. En mi caso debo vestir al bebé, alistar la pañalera, empacar la comida para llevar, ponerme ropa “decente” y además maquillarme… bueno, definitivamente necesitamos mucho tiempo. Es un hecho: Una labor como el arreglo personal, que en “tiempo normal” debería tomar por lo menos media hora, en “tiempo mamá” es de 5 minutos o menos.
Como asesora de imagen puedo afirmar que crear un look fashion es cuestión de talento, no todo el mundo lo puede lograr y si se logra, lleva algo de tiempo. Normalmente aconsejo a mis clientes pensar en la noche el look del día siguiente, y esto les dará una idea más clara de qué ponerse en la mañana. Sin embargo para las mamás esto es imposible. En lo que sí insisto mucho es en que inviertan en prendas básicas y de calidad. Estas serán de gran utilidad y nos servirán por mucho tiempo. La clave es tener 10 piezas básicas y combinarlas entres si para lograr diferentes looks, todos muy fashion, sencillos pero llenos de estilo.
Seguramente muchas de nosotras tenemos estas piezas en nuestro guardarropa, sino, lo ideal es comprarlas, pues son increíblemente funcionales y necesarias.

 Con estas piezas básicas se pueden lograr infinidad de looks. Acá les dejo una muestra de lo que se puede lograr de lunes a viernes:





 Las combinaciones son infinitas y absolutamente todas las piezas son combinables entre sí. No duden en mezclar todo cuantas veces quieran y como quieran. Les dejo estas ideas y espero que les sirva también como inspiración de todo lo que pueden hacer con la ropa que ya tienen. Recuerden tener este post a la mano o imprimir estas imágenes y pegarlas detrás de la puerta del closet para tener presente siempre estos looks. ¡Hasta la próxima!

Elige tu ropa de acuerdo al tono de tu piel

 

 

¿Sabes cuál es tu tono de piel? Tranquila en Mundo de Mamá te queremos ayudar a que identifiques esto para que puedas elegir los colores de tu guardarropa que más te favorezcan. Te ha pasado que algunos días te dicen “qué linda estás hoy” mientras que otros te preguntan que si andas enferma, pues bien esta percepción puede responder a los colores que hayas elegido para ese día.
Tu tono de piel se puede relacionar con las estaciones del año, así que con la siguiente información puedes descubrir a qué estación perteneces:
  • Invierno: si tienes una tez con un trasfondo azul o rosa. La piel puede ser de color blanco pálido, amarillento, de oliva. Las personas de invierno son generalmente morenas, con ojos de color profundo. Muchos asiáticos y afro-americanos entran en esta categoría.
  • Verano: de igual forma, en esta categoría tu tez tiene un trasfondo azul o rosa. La piel es pálida y rosa. Las persona que se encuentran en esta estación suelen ser rubias naturales o morenas con ojos claros.
  • Otoño: en esta las personas tienen un trasfondo de oro. Muchas pelirrojas y morenas con ojos marrones de oro entran en esta categoría.
  • Primavera: aquí encuentras un trasfondo de oro y son generalmente de color blanco crema o melocotón. La gente de primavera suele tener pelo rojo pajizo o fresa, pecas, mejillas rosadas y ojos azules o verdes.
Ahora bien, ¿qué debo utilizar según mi estación?
Para las personas que se encuentran en Invierno es recomendable que utilicen los colores que son agudos, duros y claros, es decir, blanco, negro, azul marino, rosa, rojo fuerte, todos estos colores van bien con tu tez. Para colores más claros, usar tonos de hielo en lugar de pasteles. Evita tonos suaves como el beige-anaranjado, y el oro.

Asimismo, las que se identifican en Verano deben elegir tonos pasteles, neutros suaves de rosa, tonos azules, lavanda, ciruela, rosa, marrón suave y azul, manténte alejada del negro y del naranja. Por otra parte, quienes están en Otoño deben seleccionar los colores con matices dorados, beige, naranja, dorado y marrón oscuro; se recomienda evitar los colores con tonos azul, como el azul marino.
A las que están en Primavera pueden usar colores cálidos como el camello, el melocotón, amarillo dorado y el dorado, además evitar los colores oscuros y sin brillo.

Con estos consejos puedes elegir tu ropa, maquillaje y color de cabello, según lo que más te convenga. Es bueno prestar atención a estos detalles para lucir siempre bellas sin mucha complicación.

07 mayo, 2012


Recuperando la institución del matrimonio

 

 

“Matrimonio” pareciera ser una palabra sencilla y común en nuestro vocablo, sin embargo, no tan fácil de llevarla a la práctica, y es que recordando su definición podemos estar conscientes de su trascendencia y lo que conlleva el compromiso de construir dicha institución entre dos personas.
“El matrimonio es una institución social que crea un vínculo conyugal entre sus miembros. Este lazo es reconocido socialmente, ya sea por medio de disposiciones jurídicas o por la vía de los usos y costumbres. El matrimonio establece entre los cónyuges —y en muchos casos también entre las familias de origen de éstos— una serie de obligaciones y derechos que también son fijados por el derecho, que varían, dependiendo de cada sociedad. De igual manera, la unión matrimonial permite legitimar la filiación de los hijos procreados o adoptados de sus miembros, según las reglas del sistema de parentesco vigente.”

Esta institución está cada vez más cerca de convertirse en esas instituciones de “azúcar” o “papel”, tan frágil que al primer contacto con el “agua”, metafóricamente hablando, puede llegar a disolverse, tomarse más a la ligera y con menos seriedad o incluso compromiso mutuo o de alguna de sus partes involucradas; pero no le pongamos la culpa del todo a la institución matrimonial como tal, sino también al “agua” o bien las acciones que dentro del matrimonio están acompañadas de una cultura hedonista basada en la búsqueda del placer y la supresión de cualquier tipo de mínimo defecto como objetivo o razón de ser o fin último en la vida.

Hoy en día veo a mi alrededor que cada vez son más los matrimonios que están destruidos o en proceso de destrucción, y en algunos casos en consecuencia cada vez son más hijos los que sufren esta irreparable ruptura del vínculo familiar, ruptura causada por factores tanto internos entre la pareja, tales como diferencias e inadaptación entre los cónyuges, faltas de respeto y desvalidación mutua, violencia intrafamiliar, falta de compromiso, indiferencia o falta de interés en la formalidad de la institución como tal… entre otras cosas; o bien la ruptura causada por factores externos a la pareja, tales como infidelidad, adicciones o vicios a diferentes circunstancias como el trabajo obsesivo, hobbies desmedidos o sustancias y estupefacientes como drogas, alcohol… entre otras cosas que vienen a destruir lo que hasta ese momento se había construido.

Vale la pena hoy detenerse, hacer consciencia y recuperar la importancia del valor de la institución del matrimonio en nuestros hijos, para el caso de las que estamos casadas y queremos que formen una institución sólida; o bien en nosotras mismas, para el caso de las mamás solteras que buscan completar y formar una familia integrada, unida y sólida finalmente. Como mamás y mujeres que somos, es necesario que sepamos y definamos nuestros valores como seres humanos, así como también sepamos qué buscamos en una pareja y lo que esperamos de su parte antes de decidir entrar al compromiso de formar un matrimonio con esa persona. También es importante apartarnos de toda relación codependiente y manipuladora que tergiversa el verdadero concepto o sentido del amor mutuo de pareja.
Noto una falta de autoestima en las mujeres, pareciera ser que por temores o clichés sociales, prefieren darle el sí a cualquier candidato que apenas y reúne el perfil de esposo y padre, con tal de no quedarse solas o “para vestir santos”, una concepción equivocada que las hace someterse a cualquier tipo de relación enfermiza o poco comprometida.

Nadie dijo que el matrimonio era fácil, ni que de amor vive el hombre, aunque se escuche en algunos argumentos, pero sí es cierto que entre mejor elijamos a nuestra pareja, de acuerdo a nuestros principios, autoestima, valor propio, y objetivos en común, más oportunidad hay para que ese matrimonio sea todo un éxito y en consecuencia los miembros en la familia estarán estables emocional y mentalmente; aunque suene frío y haciendo una comparación superficial, es como el éxito al formar una empresa esperando a que dé resultados productivos para sus socios, lo que bien empieza dará resultados positivos en el proceso.
Mamás, motiven a sus hijas a buscar una pareja que las valore, las respete, las valide, las complemente, las motive y las incluya en sus planes de vida; y hagan consciencia en ellas que un hombre que las maltrate ya sea verbal o físicamente, las castre emocionalmente, las anule, o manipule, no traerá en consecuencia o les permitirá fundar una institución matrimonial sólida como lo es el verdadero matrimonio.
Para reconocer qué son esos momentos difíciles a los que un matrimonio se verá expuesto, el compromiso que deben adquirir las dos partes, el nivel de aceptación y tolerancia del uno para el otro, y cómo se construye un matrimonio, quiero compartir este video que lo explica de la manera más sencilla y clara posible, disfrútenlo y recuperemos el valor verdadero del matrimonio para tener familias integradas y por ende una sociedad civil con bases más sólidas.

01 mayo, 2012

Compartiendo tu vida familiar y vida laboral

 

 

Seguro te has puesto a pensar en que eres toda una mujer exitosa, estás en el pico de tu carrera profesional, tienes un excelente empleo pero ya te sientes preparada y quieres formar una familia? Entonces es cuando piensas en las consecuencias y probablemente te quieres retractar y prefieres posponer la idea de hacerlo. No te sientas presionada porque con medida y balance pero sobre todo cuando ordenas tus prioridades, todo puede ser resuelto.

¿Qué deberías entonces hacer?

Tanto dejar de trabajar como continuar tu vida laboral es decisión unidamente tuya y todo depende de tus circunstancias, por esto es importante que consideres puntos claves para tomar tu decisión:

1. Trata de mantener una flexibilidad laboral, de modo que tengas la facilidad de poder recurrir a tu hijo en el momento que lo necesite y así no descuidar tu trabajo en momentos cruciales

2. Considera la mejor persona para el cuidado de tus hijos, ya sea que fueras tu o una nana, piensa que sea la persona con quien tus hijos se sientan plenamente seguros y sobre todo felices porque tendrán sus necesidades básicas resueltas

3. Piensa en la calidad de tiempo, no en la cantidad y por eso es básico que aunque sea poco el tiempo que pases con ellos, sean los momentos más dedicados que puedas ofrecerle a tus hijos

4. El cuidado del hogar es una tarea mayormente femenina por nuestra delicadeza y cuidado en los detalles, aunque a la fecha es compartida en muchos hogares con la pareja; considera hablar del tema con tu pareja o plantéate delegar la tarea a una persona a la que contrates por día o por mes para que llegue a ayudarte a resolver el día a día

5. Tiempo para ti, considerando que éste es el punto más importante porque una mujer feliz cría a hijos felices, por ello es tan importante que continúes dándote el tiempo para realizar metas o hacer todas aquellas cosas que te hacen sentir una mujer única y especial

6. Trata de mantener la calma en la toma de decisiones ya que esta será una decisión que ya no afectará sólo a ti y tu pareja sino a la familia que estés construyendo

7. Dentro de todo considera mantener tu buena relación de pareja, ya que formar una familia es cuestión de pareja y ambos tienen responsabilidad compartida en este tipo de temas

Esperamos haberte ayudado a ordenar tus prioridades y recuerda que debes anteponer la felicidad tuya y de tu familia, pero sobre todo, darle calidad de vida a esta criatura que deseas concebir.

Profesión: Ama de Casa

 


 

Desde el primer momento en que me hice mamá, pensé que no me quería separar de mi hija ni un segundo. La miraba y sólo pensaba en lo mucho que quería estar a su lado para no perderme un solo momento de su vida. Pasaron los días y luego ese sentimiento se transformó en un repudio total por el trabajo, la oficina, o cualquier cosa que implicara estar lejos de mi bebé. Alargué lo más que pude mi licencia de maternidad y cuando me enfrenté al trabajo cara a cara después de 4 meses de estar asilada en mi casa aprendiendo a ser mamá, me encontré con una cruda realidad: Quiero ser ama de casa. Sí, ama de casa: Esto quiere decir no trabajar, dedicarme a mi hija, a mi familia y a ser mamá de tiempo completo. Después de mucho analizar la situación y enfrentarme a una riña conmigo misma, tomé una de las decisiones más trascendentales de mi vida. Una decisión difícil que implicaba dejar a un lado mi profesión y quien yo había sido hasta ese momento para convertirme en una nueva persona. ¿Yo, una mujer profesional, emprendedora, capaz e independiente convertida en ama de casa? Sí. Me dí cuenta que esas mismas características eran las que me estaban impulsando a este cambio.

Ser ama de casa es una labor que con el tiempo se ha ido demeritando y cada vez se le resta más importancia. Las mujeres, concentradas en su vida profesional y en demostrar de lo que son capaces, se han olvidado de la tarea más primitiva y crucial que tenemos y es la de ser mamás y acompañar a nuestros hijos en el camino de exploración de la vida. Las mujeres de mi generación venimos ya con el “chip” de la independencia, de que nadie nos mantiene y que esto de dedicarse al hogar es totalmente anticuado y simplemente no es una posibilidad de vida para ninguna. Debo confesar que alguna vez juzgué a quienes se dedican al hogar porque no me parecía una labor interesante, pero hoy entiendo la importancia de quedarse en casa, y no solo la encuentro crucial y muy positiva, sino encantadora.  Respeto totalmente a mis amigas, colegas y todas aquellas mujeres que optaron quedarse en la oficina porque es lo que las hace felices o por que tienen la necesidad de hacerlo, pero las invito también a que apoyen a quienes decidimos quedarnos en la casa, porque ese trabajo mis queridas, es tan complicado y trascendental como el que se desenvuelve en los cubículos de una oficina.

Es cierto que se pueden hacer las dos cosas al tiempo, trabajar y ser mamá. Y creo que ese es el estado que muchas quisieran alcanzar, un balance entre el trabajo y la vida de familia. Acompañar a nuestros hijos al parque, y hacer una reunión por Skype, todo al mismo tiempo. Hoy tenemos muchas opciones: trabajos de medio tiempo, home office o negocios por Internet. Todo se vale a la hora de ser súper mujeres. En mi caso, tomaré mi trabajo con calma, iniciaré mi actividad laboral poco a poco y cuando realmente sienta que es el momento regresaré al campo. Esto de ser mamá está muy interesante y estoy disfrutando cada día que pasa. Está claro que renunciar a la vida laboral (así sea por un tiempo) es una decisión complicada que no es para todo el mundo, sin embargo necesitamos dejar de ser juzgadas… ¿por quC ser ama de casa se volvió tan malo? Es un error referirse a las amas de casa como “mujeres que no trabajan” o “mujeres mantenidas” llevar una casa, una rutina y manejar a los niños es una iniciativa que debe ser reconocida, no sólo por el esfuerzo que implica sino por la importancia que tiene. El trabajo de ama de casa además, es el mejor recompensado del mundo.

He descubierto que ser ama de casa no sólo es un orgullo sino un privilegio del cual afortunadamente puedo gozar. Todos los días doy gracias a la vida por tener esa fortuna y tengo claro que nunca dejaré de ser quien soy. Conservo mi espíritu y mis ganas de mejorar todos los días, haciendo lo que me apasiona y aprendiendo de cada vivencia. Eso es lo que quiero que mi hija vea de mí: Un ejemplo de mujer profesional, emprendedora, capaz e independiente que hace todo por ser mejor.
A mis amigas, sean ejecutivas o amas de casa, solo les puedo decir que sea cual sea la situación en la que se encuentren, lo importante es estar feliz con lo que tienen. Disfruten su profesión, recuerden que somos mujeres capaces, fuertes y suficientemente independientes como para tomar nuestras propias decisiones. Somos madres, mamás que trabajan en oficinas, mamás que limpian la casa, mamás ejecutivas, mamás de medio tiempo… Pero al final hay algo que nos caracteriza y nos une, y es ese sentimiento que tenemos por nuestros hijos, y esas ganas de hacer por ellos siempre lo mejor y de la mejor manera posible. Sea desde la casa o desde la oficina.

Aprendiendo a manejar el enojo hacia nuestros hijos

 

“El enojo nunca surge sin una razón, pero es raras veces una buena razón¨.

Benjamín Franklin (1706 – 1790)


Creo que la mayoría sabemos que generalmente no sale nada bueno y productivo del enojo, pero para citar a U2 “nos quedamos atrapados en el momento y no podemos salir de allí.” Te voy a enseñar una frase que va a impactar tu vida. Es simple. Es poderosa. Es una frase que será muy difícil poder decírtela a ti mismo en el calor del momento. ¿Estás listo/a?… Esta es la frase:

“Sí, ¿y…?”

Tu hijo te ignora constantemente cuando lo llamas a comer hasta que termina su juego de Wii o de Playstation. Esto hace que te enfurezcas. “Sí”, ser ignorado es irritante. Es una conducta que no quieres en tu casa. “¿Y?”: sigue dependiendo de ti la forma en que te vas a comportar para poder hacer crecer y fortalecer la relación con tu hijo y enseñarle a respetar el tiempo de las otras personas. Seamos honestos. Nuestros hijos hacen cosas que no nos agradan y que nos irritan constantemente. Ser un papá o mamá Scream Free no quiere decir que no tengamos estas emociones. Ser un papá o mamá Scream free significa que tienes la capacidad para reconocer que tú eres más que la suma de todas tus emociones. Tienes la capacidad de elegir principios y de actuar con integridad, en lugar de dejarte llevar por las emociones del momento y explotar agresivamente para luego sentirte culpable. Por eso, la próxima vez que te sientas enojado/a, reconócelo y recuerda la pequeña frase:

“Si, ¿y?”

Esto te permitirá responder y no reaccionar ante la situación.

28 abril, 2012

¿Por qué se cae el cabello?

 

 

Parte del “sex appeal” de una mujer comienza por su cabello, sea éste largo, corto, alborotado, peinado, claro, oscuro, rizado o lacio; ¿qué pasa cuando uno comienza a perder el cabello?.
La pérdida de cabello es más común de lo que crees y es de esas cosas a las que como mujeres nos rehusamos a afrontar y nos negamos rotundamente aceptar; la pérdida del cabello puede estar asociada a varios factores y es posible evitarla o incluso detenerla. Comparto contigo algunos de estos factores para que en casa intentes controlar la caída.

1. Cuida tu nutrición y alimentación: cuando el cuerpo está sediento de vitaminas y minerales, el primero en manifestarlo es tu cabello; tal y como lo explicaba una de las lecturas que “el cabello es como una flor, a falta de agua y alimento, ésta comenzará a botar sus pétalos”; y efectivamente así es, los desordenes alimenticios comienzan a manifestarse en tu cabello y en tus uñas, por lo mismo cuida que lo que comes. Por muy bueno que sea el shampoo y acondicionador que compres, no logrará cumplir su función si tu nutrición no es balanceada.

2. Ojo con el stress: definitivamente los factores que causan estrés tales como el trabajo, relaciones afectivas, problemas o crisis familiares, preocupaciones, enfermedades, etc. influyen en que pierdas con más facilidad tu cabello. Durante esta etapa se conoce el “Telogen Effluvium”, una etapa de estrés emocional y físico que inhibe y provoca el retraso del crecimiento de tu cabello nuevo y el cabello afectado se cae con sólo cepillarlo o lavarlo; un círculo vicioso, porque en la medida que sufras de estrés también por la pérdida de cabello que estés teniendo, seguirás provocando la pérdida de más cabello; por lo mismo es recomendable enfocarte en actividades para liberar estrés tales como yoga, canto, pintura, correr, etc. El cabello luego de esta etapa vuelve a crecer, comprobado.

3. Embarazo: la pérdida de cabello sucede incluso hasta después de 3 a 6 meses que tu bebé haya nacido; esto sucede  por los cambios hormonales a los que tu cuerpo se enfrenta al concebir, gestar e incluso dar a luz; las hormonas necesitan un tiempo prudente en regresar a su cantidad regular, y durante el embarazo tus vitaminas y minerales son aportadas a tu pequeño, de cuerpo a cuerpo o luego de tu leche materna a tu bebé.

4. Chequea tu tiroides: el hipotiroidismo es otra de las causas de pérdida de cabello, algo que debes controlar con un médico especialista en el tema y regular tus hormonas antes que el problema escale más allá y no logre ser retroactivo; posteriormente visita a un dermatólogo, te ayudará a regenerar el folículo capilar de modo que puedas hacer crecer tu cabello de nuevo.

5. Alopecia: este tema va más allá de la pérdida esporádica de cabello; la alopecia consiste en la pérdida de cabello en grandes cantidades y se manifiesta por grupos o secciones que hacen parecer que tuvieras parches de pérdida de cabello en tu cabeza; esto sería el extremo y considerable a tratar a través de un médico.

Es importante que sepas que:
Las células capilares son algunas de las células con mayor crecimiento en el cuerpo, pero si tu cuerpo está sometido a estrés, estas células se van durmiendo con el propósito de dirigir su energía hacia otros lugares de tu cuerpo donde se necesita.
El cabello crece aproximadamente media pulgada por mes durante tres años, y luego entra a un período de descanso. Uno de cada diez cabellos se encuentra en un período de descanso en cualquier momento, y después de unos tres meses un nuevo cabello empuja al antiguo. Cuando son muchos los cabellos que entran en período de descanso, o el proceso de conversión se acelera, el equilibrio se rompe y se produce la pérdida del cabello.

26 abril, 2012

Las diferencias entre los niños y las niñas

 

¿Te has preguntado alguna vez, por qué en algunos centros académicos separan la labor educativa de los niñas y de las niñas? Además de sus diferencias físicas, cada uno de estos sexos representan una gran diferencia en cuanto a su desarrollo cognitivo y conductual. Por estas razones, es importante que recuerdes que no hay que comparar a los hijos entre sí, y menos si son de sexo diferente, porque cada uno irá a su ritmo aunque estemos hablando de las mismas etapas.
Estas diferencias vienen determinadas por las hormonas, la química corporal y la estructura del cerebro. Por ejemplo, el cerebro de los niños se desarrolla más lentamente que el cerebro de las niñas, mientras que el cerebro de las niñas trabaja más uniformemente, lo que luego les da la capacidad de hacer tareas múltiples.
El cerebro de las niñas secreta más serotonina, un neurotransmisor que inhibe la agresión. Y el cerebro de los niños secreta más testosterona, una hormona que impulsa la agresión.
Además de las diferencias del cuerpo, estas son otras diferencias que te pueden ayudar a comprender por qué cada uno va a diferente ritmo.

Los niños:

1. Los niños prefieren concentrarse en una sola tarea y reaccionan más agresivamente a las interrupciones.
2. Los niños crean y emprenden juegos que ocupan mayor espacio, y necesitan estar más afuera.
3. Los niños son más hábiles en visualizar con su ojo izquierdo.
4. Los niños que se ven a sí mismos como fuertes físicamente buscarán juegos duros y caídas. Y al sentirse más seguros y capaces, buscarán la independencia más temprano que las niñas.

Las niñas:

1. Las actividades motrices de las niñas alcanzan el punto máximo más lentamente, son menos vigorosas y duran menos.
2. La atención de las niñas hacia los objetos es menos fugaz y menos activa.
3. Las niñas confían más en sus cinco sentidos.
4. Cuando están cerca de los cinco años, las niñas se encuentran seis meses más adelante que los niños en el desarrollo general.

¿Qué es y qué causa la tos en los niños?



En pediatría es muy frecuente el motivo de consulta por tos.  Desde temprana edad, los niños pueden presentar este mecanismo de defensa, por medio del cual, las vías respiratorias tratan de eliminar algunas sustancias que pudieran estar provocando problemas dentro de los bronquios.
Los bronquios son como las raíces de un árbol. Inicialmente de un grosor mayor y a medida que se van alejando de los bronquios principales, van reduciendo su tamaño, hasta la periferia de los pulmones en donde son muy diminutos.  Internamente tienen un espacio vacío,  por medio del cual se produce el intercambio gaseoso, oxígeno que se respira y anhídrido carbónico que se exhala.  En condiciones normales, los bronquios producen  mucosidad, pero  en pequeñas cantidades y esta sirve para retener las sustancias irritativas tipo polen, polvo, u otras que se respiran inevitablemente y se produce expectoración para eliminar este moco.  El aire al entrar a los pulmones, se calienta levemente y es por ello que cuando hay clima frío, vemos a las personas exhalar un vaho por la boca al respirar.  Respirando normalmente ese vaho se produce siempre, pero si uno hace ejercicio o corre por ejemplo, el aire entra y sale muy rápido de las vías respiratorias y no da tiempo a calentarlo.  Muchas veces, esta es causa de tos necia, repetitiva, incluso produce accesos que hacen  vomitar flemas.  En estos casos, los neumólogos proponen el término de Asma inducida por ejercicio.
Cuando un niño está aún en el vientre materno, los bronquios están literalmente llenos de agua. No contienen aire. El paso por el canal vaginal a la hora del parto, exprime los pulmones y hace que el recién nacido elimine esa agua.  Además ese paso lento y complicado, hace que se activen una serie de sensores a nivel de la piel, que a su vez, envían mensajes al sistema nervioso central, “avisando” al recién nacido para que se aliste a respirar por si sólo, pues pronto estará fuera del útero.
Al salir el niño del canal vaginal y emitir el primer llanto, llena los pulmones de aire, inflando por primera vez a los alveolos, que son como racimos de uva, y que están en los extremos de los bronquiolos.  Estos alveolos contienen una sustancia llamada Surfactante, la cual permite la expansión de los alveolos, pero impide a su vez, que se al exhalar el aire, los alveolos se queden totalmente vacíos, pues es importante mantenerlos expandidos.  Esto solo ocurre en los recién nacidos a término, no en los prematuros, a quienes la naturaleza no les ha dotado aún del surfactante y es por ello que algunas veces el Neonatólogo tiene que instilar directamente en los bronquios del prematuro una sustancia artificial que sustituye al surfactante natural que no se produjo por haber nacido antes de tiempo.
En el caso de los niños que nacen por cesáreas electivas, es decir, programadas con anticipación por el médico obstetra, resulta que los niños “no sabían” que ya les tocaba valerse por sí solos.  El médico obstetra hace la incisión del útero y extrae al bebé.  Frecuentemente el médico pediatra, tiene que asistir a este recién nacido pues nace literalmente “encharcado”, es decir, los pulmones llenos de agua, y habrá que esperar a que este material líquido se reabsorba o lo elimine, necesitando frecuentemente del uso de oxígeno por un período aproximado de 72 horas.  En cesáreas de emergencia, además que el niño no ha sufrido el paso por el canal vaginal, se pueden presentar otro tipo de problemas, según haya sido la indicación de la cirugía.
Si consideramos a la tos un mecanismo de defensa, en teoría lo que debemos hacer es ayudar a la expectoración y no pelear contra ella.  Por ello, la mayoría de las veces se indican mucolíticos, que son medicamentos que arralan la flema y facilitan la expulsión.  De acuerdo a la evaluación clínica, el pediatra podrá determinar si se necesita otro tipo de medicamentos como broncodilatadores o antiinflamatorios con esteroides.
El Pediatra puede solicitar estudios radiológicos o de laboratorio que lo ayudarán  a afinar el diagnóstico, para poder precisar si se trata de un proceso infeccioso, si fuera este el caso, determinar si es de origen viral o bacteriano, o si es un proceso de tipo alérgico estacional.  Por supuesto hay otras causas, pero la gran mayoría se enmarca en estos aspectos.
No es conveniente iniciar tratamientos antibióticos por recomendación de personas que, aunque bien intencionadas, pueden provocar más problemas, entiéndase familiares, amigos o dependientes de farmacias.  El antibiótico solo debe ser recetado por un médico.